lunes, 16 de agosto de 2010

¿Quién dijo que King África no tuviese letras profundas?

Porque yo, sinceramente, a más de uno le ponía este vídeo en plan didáctico, hijos míos...Os voy a poner la letra y todo para que sea más fácil ^^


La parte en negrita resume todo el concepto en una sola frase, que el Señor África amablemente repite para que no queden dudas.

Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.

Mete que mete y saca que saca,
que sube que sube, que baja que baja.
Mete que mete y saca que saca,
que sube que sube, que viene y que vaaaa!.

Menealo por aqui, menéalo por allá.
Y cuanto más meneo, más gusto me daaaaa!.
Menealo por aqui, menéalo por allá.
Y cuanto más meneo, más gusto me daaaaa!.

Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.

Mete que mete y saca que saca,
que sube que sube, que baja que baja.
Mete que mete y saca que saca,
que sube que sube, que viene y que vaaaa!.

Menealo por aqui, menéalo por allá.
Y cuanto más meneo, más gusto me daaaaa!.
Menealo por aqui, menéalo por allá.
Y cuanto más meneo, más gusto me daaaaa!.

Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.

Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se saca.
Se mete, se sacaaaaaaaa!.


Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que sube y que baja.
Ay! mete mete, ay! saca saca.
Esa cosita que viene y que vaaaa!.

Esa cosita que viene y que vaaaa!




miércoles, 4 de agosto de 2010

Tipologías de hombre a evitar

Calientacoños: una especie, desgraciadamente, muy extendida. Se caracteriza por el disfrute extremo del hecho de tener a una hembra enamorada, barra pillada, barra cachonda cual perra detrás de él. Este hecho le entretiene tanto, que cualquier comportamiento que una persona normal consideraría dar falsas esperanzas, él lo realiza constantemente. Incluso diciéndole directamente que prefieres alejarte de él para olvidarle, él te sigue llamando. Puede tener novia o no, no sabría decir qué situación es más jodida.

Cansino: a veces es una versión del calientacoños, pero llegando a algún lado. Es el típico hombre que no pilla las indirectas, o que las pilla pero no tiene iniciativa. Las causas pueden ser diversas, pero la explicación suele ser, normalmente, que al chaval le gustas pero es lentico, nada más. Esta especie puede crear un agotamiento muy, muy grande.

Correcaminos: una especie peligrosa. Buscan una relación, y para ellos el tiempo no tiene sentido. Consideran amor al hecho de que les pique la polla por una mujer, y no dudan en proclamarlo a los cuatro vientos. Si dicen te quiero muy rápido, se les puede dar la patada bien dada desde el principio. El problema viene cuando van de lo contrario, de cansinos. Pero ah, un cansino jamás te diría que quiere una relación contigo pero que se lo tomará con calma. No sé qué pasa por la mente de un cansino, pero creo que va más en relación con acumular mujeres y luego elegir (si tienen la posibilidad, claro) que con tener una relación. Además, un cansino jamás diría nada en relación con pareja o sexo, por algo son cansinos.

Por supuesto, tenemos la cuarta categoría: la de cerdo integral, también muy extendida. Mucha labia, conocen nuestros puntos débiles y los explotan al máximo. Ya no sólo en el sexo (que usan para engancharte) sino que saben perfectamente qué decir, y cuándo. Esto desemboca irremediablemente en que te vuelvas loca por él. Su punto débil: el ego les revienta, y hace que crean que te tienen en sus manos, pero puede llegar un momento en el que te des cuenta de muchas cosas. Suerte si en ese momento él ya está enamorado de ti. Si esto no es así, podríamos catalogarlo como calientacoños en versión extrema, pero creo que aún así podría definirse como cerdo integral.




martes, 3 de agosto de 2010

Love is a losing game

El amor es un juego en el que pierdes (Love is a Losing game)

Aunque empieces diciendo: cariño, creo que no estás preparado para mí (I don´t think you´re ready for this, daddy...)

Aunque digas : no busco nada para siempre (say the word forevermore, that´s not what I´m looking for).

Y estas palabras acaben en gemidos y jadeos (me besas en la puerta, me lames en el suelo, me quieres viva o muerta, te gusta mi tormento...)

Y después del orgasmo, vuelvas a afirmar que si a los engaños dieran premios, hubieses ganado varios; que no te interesa tener novios...

A pesar de todo eso, te lo dices porque te autoengañas. A quién crees que engañas, él es lo que tú más quieres, no lo disimules, es hermoso lo que sientes.

Aquí llegamos a los universos alternativos.

Unas se quedan con cara de póker. Se les cae el mundo encima, se les oscurece el corazón. Y lo peor es que esta noche le necesitas más que nunca...

Proclaman que él es un cero a la izquierda, perdona, ¿cómo te llamabas? Ya ni recuerdo tu nombre...

Perdona, cariño, no puedo oírte, estoy sin cobertura...no..e...cucho... estoy muy ocupada, no puedo quedar.

Cuelgan, porque el amor es un juego en el que han perdido. Y gritan, ¡abajo el amor!

En cambio, otras, después del autoengaño, sonríen y se proponen emparejar a sus amigas, porque everybody is gonna love today.




lunes, 26 de julio de 2010

viernes, 23 de julio de 2010

Limpiando

Quedaba constantemente con hombres. Luego, se divertía contándole anécdotas de cómo éste trató de ligar con ella, de que fue a ver una peli a casa de tal otro... de que había salido de fiesta con su ex, de que había tenido que quitarse de encima a los amigos de su ex.

Sí, estaba decidida. Pero él no paraba de decirle que se dejase de estupideces. Que actuaba como una cría.

Ella seguía quedando con hombres a solas. Se iba de marcha con sus amigas, ligaba. Y él continuaba con esa actitud prepotente, diciéndole que era una niñata.

Y llegó el día en el que él le preguntó: ¿con cuántos tíos te has liado desde que estamos juntos?

La respuesta no importa. Un número sin importancia. Pero ella se pregunta, si lo que le dolió a él fue que no fuese sólo uno. ¿Qué le molestaba realmente? ¿No se suponía que mantenían una relación abierta? Así que realmente sientes algo por mí, dijo, sin poder evitar sentir cierta euforia por la meta conseguida.

Pero ya nada importaba, nada excepto la furia de él. Una furia sucia, que se le enredaba en la lengua y acababa en las lágrimas de ella.

Eres una zorra. ¿Cómo has podido hacerme esto?

Y ella no lo entiende. Sólo follaba para acallar sus sentimiendos, follaba a cada oportunidad que se le presentaba. Pero follaba pensando en él, y ninguno lo hacía como él. Follaba para él, para el único, para que la quisiese.

Y ahora sabe que la quiere, pero ya no folla con otros. Cada vez que él la llama puta, ella llora de frustración, y limpia su frustración fregando platos.

Cuando él la llama zorra, ella le hace la cama, dobla la ropa de su armario, limpia su alfombra.

¿Cuántas mujeres habrán calmado su dolor así, piensa?

Se siente tan culpable...guarda como tesoros esos pequeños gestos de cariño, esas tardes sin hacer nada, fumando y ebbiendo café, mientras él la hace reír. Guarda eso con un amor sin nombre. Cuando él la desprecia...friega, limpia su frustración.

Al principio, él también le echaba la bronca por limpiar. Pero ella siguió, y él dejó de incriminarla...al menos por eso.

Con el tiempo, ella limpiaba de foma obsesiva. Pero limpiando, purgaba sus males. Ponía música, cantaba, se desahogaba.

De vez en cuando, se derrumbaba su mundo (de cimientos débiles) y la cruda realidad la golpeaba. Pero no decía nada, y él la besaba, o cerraba la puerta del cuarto y la miraba, y el sexo eliminaba sus dudas.






domingo, 18 de julio de 2010

Los hombres y el porno

No hay hombre en este mundo que no haya consumido porno. Ni se avergüenzan de ello ni tienen que hacerlo.

De hecho, se jactan de ello, y es bastante divertido ( e imposible de evitar, alguna vez tiene que surgir) escuchar conversaciones técnicas acerca de actrices y pelis.

Pero de lo que va este post es de la frase típica de que : "Ojalá mi vida fuera como una peli porno", "ojalá todas las tías fueran unas zorras" y todas sus variantes.

Pues bien, parece ser que, para no variar, es absolutamente de boquilla.

He vivido, personalmente y ajenamente, tantas oportunidades eróticas desaprovechadas, que lo flipo en colores.

Recuerdo una conversación con mi primer novio, cuando aún no estábamos juntos, muy prometedora. Iba sobre secuestros. Desgraciadamente, me temo que sólo actuaba mi mente calenturienta, porque cuando le pregunté qué me haría si me tuviese a su merced, dijo: No lo sé, no me lo había planteado.

Claro que ese tío era lo peor. Recuerdo otra conversación en la que el tono estaba subidito, y le estaba diciendo que quedásemos en mi casa, que iba a ser muy divertido. Y el tipo me cortó el rollo diciendo: Bueno, dejémoslo que esta conversación está subiendo de tono. Punto número uno: ¿y qué? Punto número dos: Pues yo llevo cachonda un rato, y a ti ¿te parece que sube ahora?

Muy interesante (para mí, él ni lo captó) un momento también hablando con un tío en el que me dijo que estaba desnudo a punto de entrar a la ducha. A mí casi me da un pasmo, y solté un estertor muy prometedor para muchos hombres, seguido de un "muy interesante...", pero a cambio recibí un "bueno, hasta luego, voy a ducharme".

Bueno, realmente éstas son anécdotas sin importancia. Porque lo peor es si provocas hasta el extremo, y encima no te hacen ni caso. Esta es una puntilla que le cedo a la Señorita B.:

Mi mayor insinuación a un tío en mi vida fue un fracaso.Si estoy duchándome y le suelto comentarios para picarlo y que se una, y el muy lerdo no los pilla (o es muy tímido para ello), pues nada, una tendrá que hacerlo, pensé. Encima, él me reta a ello, pero después me suelta: ¿qué, te vas a meter al final?. Y yo le digo: buag, ¿quieres que lo haga?
Y se mete en la ducha. Yo frustradísima, desisto, pero con un calentón del quince, intento otra.
Me planto un tanga y su sudadera con cremallera, y cuando sale de la ducha en toalla le abro la puerta y entro.
Me planto en el lavabo, bajándome un poco la cremallera, y poniendo cara de zorrón. A esto, que suena una canción que me encanta y me acerco a él bailoteando muy sexy. Y el tío la quita y me dice que me estoy distrayendo.
Me cortó todo el rollo, y empecé a picarle diciendo que era muy tímido, que no tenía lo que hay que tener... total que se va ofendido del cuarto de baño a su cuarto.
Me quedo plantada en el baño, y, cómo no, yo seguía aún más excitada porque me había cortado más veces. Me dije: "tengo que ponerme más interesante". Mi cara, he de decir, que ya era un poema y ni la mismísima Megan Fox la tiene normalmente, y eso ya es un decir...pues le sigo insinuando que si no ve las indirectas y que es muy torpe, me tumbo en su cama y me bajo toda la cremallera. Más claro el agua.
Pues no, el niño se pone a mi lado mirando a la pared ofendido.
Y yo decido presionarle a lo bestia, ya pensando en mi victoria super decidida. Me planto encima suyo, susurrándole en el oído y mordiéndole la oreja y el cuello. Le dije que se diese la vuelta, que iba a disfrutar más que nunca, que estaba dispuesta a todo esa noche...
Su respuesta puesss un careto de sufrimiento y un hosco gruñido.
Yo ya con ojos en blanco me deslizo suavemente hacia abajo con la voz más insinuante que pude.
Le dije que se diera la vuelta o me era imposible hacerle pasar un buen rato de verdad. Tú me dirás, si él estaba mirando para la pared de lado, me era imposible maniobrar, porque a la niña del exorcista no he llegado.
Viendo que este individuo no colaboraba, me dispuse a jugar sucio, y empecé a morderle la cadera y bajarle el boxer...
Dios, pensé, si esto no lo pilla ya es subnormal. Vi que estaba cediendo terreno y se estaba animando, pero para mi desconcierto, me apartaba y se subía el boxer; y yo seguí a lo mío diciéndole que no se hiciera más el duro y cediese, que no se iba a arrepentir que estaba dispuesta no precisamente a morderle...
Pues él el se da la vuelta. Yo ya ilusionada y todo, ¡lo había logrado!
Pero chof, fracaso. Se levanta y se pira. Pero por dios, qué tenía que hacer ya, ¿violarle? Pues nada, su respuesta fue que no le había insistido lo suficiente. Pero, ¿se puede ser más zopenco?


Y como postdata, sólo he tenido una experiencia porno en mi vida, pero ni siquiera fue por mi iniciativa. Llegué a mi casa a las 4 de la mañana, más o menos. Fui a la cocina, porque tenía hambre, y empecé a comisquear una barrita de cereales de camino a mi cuarto. Abrí la puerta, encendí la luz y me encontré a un amigo de mi compañero de piso con el que sólo había tonteado levemente, tumbado en mi cama, en calzoncillos, esperándome.

Me quedé a cuadros. Fui al cuarto de baño, me puse el pijama, me acosté a su lado, apagué la luz, y el resto ya os lo podéis imaginar...





martes, 13 de julio de 2010

Cansada de besar sapos

Meditando sobre el mundo de fantasía que me rodeaba de pequeña, aquel en el que solo estaba yo y aquellas princesas con preciosos vestidos brillantes y de vaporosas faldas de vuelo, que con sus maravillosas voces cantarinas atraían a lo más preciado, un príncipe, y con él, el amor duradero, hoy lo veo de manera muy distinta y el sueño se ha complicado. La princesa ha pasado a ser una mujer independiente, con poder económico, víctima de su tarjeta de crédito; y ha sustituido el precioso vestido por un amplio armario donde hay una prenda para cada ocasión y, como no, es de marca.

¿Y qué hay del príncipe?, pues si tengo que decir algo es que la búsqueda de este se mantiene, aunque claro está ha pasado de ser solo una breve aparición de la historia, con un beso a la trama por la que gira toda la película.
Pero a este personaje le sigue una gran lista de virtudes que nunca llegan y el beso lo ha sustituido, cómo no, el sexo, y si esto falla, comedero de cabeza hasta la saciedad. Y decidimos que no es un príncipe; sólo era un sapo, y otra vez la búsqueda continúa.

Pero, ¿y si no encontramos príncipes y ya estamos cansadas de besar sapos, seremos desgraciadas de por vida?
Después de esta reflexión yo me pregunto, dónde queda el romanticismo que tanto he admirado como una boba con la boca abierta en la butaca de un cine. ¿Es que no hay nada verídico en esas princesas, no hay nada que se parezca en la realidad?

Pues no. En este mismo instante, sí puedo decir que he tenido algo en común con las princesas de mi infancia:

-En noviembre me sentí un poco Jane, conociendo al hombre mono, he de decir que era una aventura muy emocionante
-En diciembre, me envolvían las mil y una noches, y yo era Jasmin; todo eran escapadas en la noche volando a un desván; encuentros que terminaban con besos furtivos.
-En enero, me encontraba detrás de un árbol bajo la nieve, cantando que no era el que yo soñaba pero había algo nuevo en él; y mi nombre era Bella.
-En febrero, mi mirada Esmeralda se posaba en cierto capitán, mientras bailaba sensualmente muy pegadita a él.
-En marzo, todo eran dudas, como Megara negando que estaba enamorada.
-En abril, me sentía como Aurora, deseando que llegara la noche para encontrarme con él de nuevo, y revivir nuestro baile.
-En mayo, estaba bajo el mar y como Ariel, entregué mi don mas preciado a cambio de valor para estar con él y decirle cuánto le quería. Pero esta vez me temo que me convertiré en burbujas.
-En junio, si tengo que decir una, soy Blancanieves. Me había tragado la manzana que se me estaba pudriendo dentro y me llevaba consigo, pero nadie me despertaba de aquella pesadilla.

Y ahora en julio soy Pocahontas; lloro en silencio mientras veo como se aleja hacia otro mundo sin poder hacer nada para cambiarlo...

Pero, ¿Qué hay de los príncipes?

Pues lo cierto es que todavía no he conocido ha ninguno que esté dispuesto a luchar contra hechiceros, cazadores, brujas de tierra o de mar, dragones, madrastras o incluso obispos, para poder estar conmigo.

Soy yo la que está equivocada y pide mucho al querer que un hombre luche por estar conmigo y me demuestre que me quiere; y esta vez sí es de verdad y no solo para conquistarme.

Realmente creo que no es tanto, rana o besugo, príncipe azul o verde solo quiero que me quieras y que estés dispuesto a demostrarlo, ¿Por qué te es tan difícil entenderlo?

B.