domingo, 18 de julio de 2010

Los hombres y el porno

No hay hombre en este mundo que no haya consumido porno. Ni se avergüenzan de ello ni tienen que hacerlo.

De hecho, se jactan de ello, y es bastante divertido ( e imposible de evitar, alguna vez tiene que surgir) escuchar conversaciones técnicas acerca de actrices y pelis.

Pero de lo que va este post es de la frase típica de que : "Ojalá mi vida fuera como una peli porno", "ojalá todas las tías fueran unas zorras" y todas sus variantes.

Pues bien, parece ser que, para no variar, es absolutamente de boquilla.

He vivido, personalmente y ajenamente, tantas oportunidades eróticas desaprovechadas, que lo flipo en colores.

Recuerdo una conversación con mi primer novio, cuando aún no estábamos juntos, muy prometedora. Iba sobre secuestros. Desgraciadamente, me temo que sólo actuaba mi mente calenturienta, porque cuando le pregunté qué me haría si me tuviese a su merced, dijo: No lo sé, no me lo había planteado.

Claro que ese tío era lo peor. Recuerdo otra conversación en la que el tono estaba subidito, y le estaba diciendo que quedásemos en mi casa, que iba a ser muy divertido. Y el tipo me cortó el rollo diciendo: Bueno, dejémoslo que esta conversación está subiendo de tono. Punto número uno: ¿y qué? Punto número dos: Pues yo llevo cachonda un rato, y a ti ¿te parece que sube ahora?

Muy interesante (para mí, él ni lo captó) un momento también hablando con un tío en el que me dijo que estaba desnudo a punto de entrar a la ducha. A mí casi me da un pasmo, y solté un estertor muy prometedor para muchos hombres, seguido de un "muy interesante...", pero a cambio recibí un "bueno, hasta luego, voy a ducharme".

Bueno, realmente éstas son anécdotas sin importancia. Porque lo peor es si provocas hasta el extremo, y encima no te hacen ni caso. Esta es una puntilla que le cedo a la Señorita B.:

Mi mayor insinuación a un tío en mi vida fue un fracaso.Si estoy duchándome y le suelto comentarios para picarlo y que se una, y el muy lerdo no los pilla (o es muy tímido para ello), pues nada, una tendrá que hacerlo, pensé. Encima, él me reta a ello, pero después me suelta: ¿qué, te vas a meter al final?. Y yo le digo: buag, ¿quieres que lo haga?
Y se mete en la ducha. Yo frustradísima, desisto, pero con un calentón del quince, intento otra.
Me planto un tanga y su sudadera con cremallera, y cuando sale de la ducha en toalla le abro la puerta y entro.
Me planto en el lavabo, bajándome un poco la cremallera, y poniendo cara de zorrón. A esto, que suena una canción que me encanta y me acerco a él bailoteando muy sexy. Y el tío la quita y me dice que me estoy distrayendo.
Me cortó todo el rollo, y empecé a picarle diciendo que era muy tímido, que no tenía lo que hay que tener... total que se va ofendido del cuarto de baño a su cuarto.
Me quedo plantada en el baño, y, cómo no, yo seguía aún más excitada porque me había cortado más veces. Me dije: "tengo que ponerme más interesante". Mi cara, he de decir, que ya era un poema y ni la mismísima Megan Fox la tiene normalmente, y eso ya es un decir...pues le sigo insinuando que si no ve las indirectas y que es muy torpe, me tumbo en su cama y me bajo toda la cremallera. Más claro el agua.
Pues no, el niño se pone a mi lado mirando a la pared ofendido.
Y yo decido presionarle a lo bestia, ya pensando en mi victoria super decidida. Me planto encima suyo, susurrándole en el oído y mordiéndole la oreja y el cuello. Le dije que se diese la vuelta, que iba a disfrutar más que nunca, que estaba dispuesta a todo esa noche...
Su respuesta puesss un careto de sufrimiento y un hosco gruñido.
Yo ya con ojos en blanco me deslizo suavemente hacia abajo con la voz más insinuante que pude.
Le dije que se diera la vuelta o me era imposible hacerle pasar un buen rato de verdad. Tú me dirás, si él estaba mirando para la pared de lado, me era imposible maniobrar, porque a la niña del exorcista no he llegado.
Viendo que este individuo no colaboraba, me dispuse a jugar sucio, y empecé a morderle la cadera y bajarle el boxer...
Dios, pensé, si esto no lo pilla ya es subnormal. Vi que estaba cediendo terreno y se estaba animando, pero para mi desconcierto, me apartaba y se subía el boxer; y yo seguí a lo mío diciéndole que no se hiciera más el duro y cediese, que no se iba a arrepentir que estaba dispuesta no precisamente a morderle...
Pues él el se da la vuelta. Yo ya ilusionada y todo, ¡lo había logrado!
Pero chof, fracaso. Se levanta y se pira. Pero por dios, qué tenía que hacer ya, ¿violarle? Pues nada, su respuesta fue que no le había insistido lo suficiente. Pero, ¿se puede ser más zopenco?


Y como postdata, sólo he tenido una experiencia porno en mi vida, pero ni siquiera fue por mi iniciativa. Llegué a mi casa a las 4 de la mañana, más o menos. Fui a la cocina, porque tenía hambre, y empecé a comisquear una barrita de cereales de camino a mi cuarto. Abrí la puerta, encendí la luz y me encontré a un amigo de mi compañero de piso con el que sólo había tonteado levemente, tumbado en mi cama, en calzoncillos, esperándome.

Me quedé a cuadros. Fui al cuarto de baño, me puse el pijama, me acosté a su lado, apagué la luz, y el resto ya os lo podéis imaginar...





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